Revisa tus pies
La detección temprana es clave para prevenir complicaciones graves en los pies. Preste atención a:
— Cambios en la piel, como enrojecimiento, hinchazón o calor inusual.
— Entumecimiento u hormigueo.
— Dolor o sensibilidad persistentes.
— Heridas o llagas que tardan en cicatrizar y supuran.
— Decoloración de la piel o las uñas de los pies.
— Secreción maloliente de una herida.
Si presenta alguno de estos síntomas, consulte a un médico de inmediato.