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Uña encarnada infectada: causas, síntomas e instrucciones para el cuidado posterior

Una uña encarnada infectada se produce cuando el borde de la uña crece hacia la piel circundante, permitiendo que las bacterias entren en la zona y causen una infección. Esta afección puede ser dolorosa y provocar síntomas como sensibilidad, hinchazón, enrojecimiento y pus o secreción a lo largo de la uña.

Varios factores pueden contribuir al desarrollo de una uña encarnada:
• usar zapatos que no ajustan bien
• lesiones leves
• cortarse las uñas incorrectamente.

Para ayudar a prevenir las uñas encarnadas, córtelas en línea recta en lugar de redondear los bordes. Evite cortarlas demasiado cortas y elija zapatos con suficiente espacio para los dedos en lugar de calzado ajustado o de punta.

En algunos casos, puede ser necesario extraer la parte de la uña que ha crecido hacia la piel. Buscar atención médica a tiempo puede ayudar a reducir las molestias, prevenir que la infección empeore y favorecer una correcta cicatrización.

Después del procedimiento: Instrucciones de cuidado


1. Controle las molestias una vez que pase el efecto de la anestesia.
Una vez que haya pasado el efecto de la anestesia, puede tomar ibuprofeno, Advil o Aleve según las indicaciones para el dolor y las molestias. Elevar el pie y aplicar hielo también puede ayudar a reducir la hinchazón.

2. Mantenga el apósito en su lugar.
Deje el apósito puesto hasta la mañana siguiente, a menos que su médico le indique lo contrario.

3. Remoje y cuide la zona afectada.
Remoje el pie dos veces al día en agua tibia con sales de Epsom durante no más de 15 minutos. Después del remojo, seque el pie suavemente con palmaditas, aplique una pomada antibiótica triple como Neosporin y cubra la zona con una gasa. Continúe con esta rutina hasta su próxima cita programada.

4. Observe si hay sangrado normal.
Es posible que note pequeñas manchas de sangre a través del apósito, lo cual es común y no debe ser motivo de preocupación. Si el apósito se satura de sangre, retírelo, aplique compresión suave y eleve el pie durante 15 minutos. Luego puede aplicar un apósito nuevo.

5. Esté atento a los signos de complicaciones.
Es normal que continúe habiendo algo de secreción, ya que forma parte del proceso de curación. Sin embargo, comuníquese con el consultorio de inmediato si nota secreción amarilla o cremosa, enrojecimiento creciente alrededor de la zona, fiebre, escalofríos o cualquier otro síntoma preocupante.